Una sesión de fotos profesional no es que alguien con buena cámara te haga muchas fotos. Es un proceso pensado para que llegues como llegues, te vayas con imágenes que te representan. Esta es la mirada tras las cámaras de La Gallarda.
Antes: la preparación
Hablamos contigo, entendemos qué buscas y preparamos la sesión a tu medida: vestuario que traes de casa y elegimos juntas, maquillaje y peinado opcionales con nuestra maquilladora Ana Rod, y una idea clara de la atmósfera que queremos.
Durante: la dirección
Nadie sabe posar, y no hace falta. Te vamos guiando gesto a gesto, con música y sin reloj. La sesión es solo tuya: aquí no hay turnos en cadena, hay un cupo limitado de sesiones al mes.
Después: la edición
Seleccionamos juntas y editamos cada fotografía con mimo, una a una. Nada de filtros en lote. El resultado se entrega cuidado hasta el último detalle, como puedes ver en los antes y después.
Y el último paso de verdad: tus paredes
Cuando ya tienes tus fotografías digitales elegidas, queda una puerta abierta que nos encanta cruzar contigo: mandar a imprimir las que más te emocionen. En el estudio tenemos muestras reales de los acabados, de las cajas y de las impresiones con passepartout, para que las toques y decidas con criterio. Y hay algo interesante y muy divertido: te preparamos un montaje de cómo se vería cada fotografía en la pared exacta de tu casa donde quieres colgarla, para que elijas mejor cuál imprimir. Lo llamamos arte para tu hogar, y es la manera de que la experiencia no se quede en una carpeta.
¿La diferencia con unas fotos rápidas? Que esto no va de fotos: va de cómo te ves cuando las miras. Elige tu experiencia y compruébalo.





