La feminidad es de esas palabras que cada mujer conjuga a su manera. Algunas la visten de dulzura: el lado lindo, delicado, jovial. Otras disfrutan mordiendo con la mirada. Y casi todas somos las dos cosas, según el día.

El eterno femenino

Recuerdo una exposición de Picasso en la Fundación Canal de Madrid que llevaba por nombre «El Eterno Femenino». De aquellos textos se me quedó una idea: él admiraba e interrogaba la feminidad a partes iguales. Con los años, delante de la cámara, he entendido por qué: la feminidad no es un molde, es una pregunta que cada una responde con su presencia.

Retratarla en todas tus versiones

En el estudio lo vemos a diario: la serena, la fuerte, la que juega, la que calla y sostiene la mirada. Nuestro trabajo es que aparezcan todas las que tú quieras enseñar, con dirección serena y luz esculpida, sin clichés y sin moldes. El resultado son retratos donde te reconoces: tu mejor versión, no la de otra.