Una sesión de fotos infantil no debería parecer una obligación familiar. Aquí los niños no vienen a posar: vienen a jugar, y nosotras estamos preparadas para capturar lo que pasa mientras tanto. Eso que en casa llamáis «cómo es de verdad».
¿Cómo trabajamos con los niños?
Sin prisa y sin guion rígido. Primero se familiarizan con el estudio, y la cámara entra cuando ellos ya están dentro del juego. Con los más tímidos funciona la paciencia; con los torbellinos, seguirles el ritmo. Las dos cosas se nos dan bien.
¿Qué edad es buena para una sesión?
Cada etapa tiene su tesoro: los bebés y sus gestos nuevos, los tres a seis años con su imaginación desbordada, los mayores con esa personalidad que ya asoma. Si dudas del momento, escríbenos y lo vemos juntas en contacto.
¿Con la familia también?
Claro. Muchas familias combinan la sesión infantil con retratos de todos juntos. Tienes las dos opciones explicadas en fotografía infantil y fotografía de familia.





