No hay una sesión de fotos de niños: hay tantas como edades y caracteres. Estas son las ideas que mejor funcionan en el estudio, etapa a etapa, después de muchos años fotografiando infancias.
Bebés: los gestos nuevos
Los primeros meses van de detalles: manos, bostezos, la manera de dormirse. Sesiones cortas, con pausas y con la temperatura del estudio a su favor.
De 3 a 6: la imaginación manda
A esta edad no se posa: se juega. Disfraces, cuentos, personajes. Nosotras convertimos el juego en fotografías y ellos ni se enteran de la cámara.
De 7 a 12: la personalidad asoma
Ya tienen gustos, aficiones y opinión. Las mejores fotos salen cuando la sesión va de lo que les gusta: su deporte, su música, su libro favorito.
¿Y si vienen los padres?
Mejor todavía. Mira la experiencia infantil y la de familia: se combinan de maravilla.





