El estudio nos encanta, pero hay una época del año en la que el mejor plató lo pone fuera: la luz dorada de la tarde, las hojas por el suelo y un niño con ganas de correr. Las sesiones infantiles en exterior son eso: juego de verdad con luz de verdad.

¿Por qué en exterior?

Porque a muchos niños el espacio abierto les suelta: corren, saltan, tiran hojas al aire y se olvidan de la cámara en dos minutos. Nuestra parte es estar en el sitio justo cuando la risa llega sola, con la luz del atardecer haciendo el resto.

¿Cuándo es la mejor época?

El otoño es imbatible: colores cálidos, sol bajo toda la tarde y temperatura amable. La primavera le pelea el puesto con los campos verdes. Los meses de calor fuerte los evitamos a mediodía: la última hora de la tarde es siempre la ganadora.

¿Y si mi hijo no se está quieto?

Mejor: no queremos que se esté quieto. Las sesiones en exterior no van de posar sino de jugar con dirección; las fotos que valen salen del movimiento. Si lo tuyo es el estudio, aquí contamos cómo trabajamos las sesiones infantiles y ideas según su edad.

El desplazamiento en exterior se suma según la distancia, y el resto funciona igual que siempre: precios claros y edición foto a foto.