Es la primera pregunta que nos hace casi toda futura madre: ¿cuándo vengo? Y tiene respuesta concreta, porque el cuerpo lleva su propio calendario y la fotografía también.

La ventana ideal: entre la semana 28 y la 34

En ese tramo la barriga ya es protagonista absoluta y tú todavía te mueves con comodidad. Antes de la 28, la curva puede no contar aún toda la historia; después de la 34, el cansancio empieza a mandar y queremos que la sesión sea un descanso, no un esfuerzo.

¿Y si mi embarazo va por libre?

Cada embarazo es suyo: gemelos, barrigas que asoman tarde, energías distintas. Por eso lo hablamos contigo al reservar y ajustamos la fecha a tu caso real, no a una tabla. Si dudas, escríbenos con tu semana y lo decidimos juntas.

¿Por qué reservar antes de la ventana?

Trabajamos con un cupo limitado de sesiones al mes. La fecha buena se elige con margen: lo ideal es escribirnos hacia el segundo trimestre y dejar tu hueco apalabrado para la semana exacta.

Si aún estás valorando si fotografiar tu embarazo, aquí van seis motivos honestos. Y si es el precio lo que te ronda, lo contamos claro.