Por amor propio. Cuánto somos capaces de hacer por amor, por los demás… y cuánto nos cuesta hacer cosas por nosotras mismas. Amarse a una misma, en estos días de vorágine, parece casi una utopía: quien guarda tiempo para sí, sin compartirlo con el trabajo, la familia o los amigos, es casi una rareza.
Aprender a enfocar en lo que importa
Y sin embargo, en lo más profundo de ti, donde el alma reside, está esa paz que te devuelve la perspectiva. No se compra en rebajas ni llenando bolsas: se practica. Guardarte una mañana, mirarte con respeto, dejarte cuidar. Eso también es enfocar: elegir qué merece estar nítido en tu vida.
El amor propio también se retrata
No es casualidad que tantas mujeres nos digan que su sesión fue un antes y un después en cómo se miran. Una mañana entera para ti, con dirección serena y sin tener que demostrar nada: regálatelo, o empieza suave con un boudoir íntimo o un retrato.




